¿Qué es una prueba TAC?
Un TAC (Tomografía Axial Computarizada), conocido también como TC / CT o escáner de forma habitual, es una prueba diagnóstica por imagen que emplea rayos X junto con un procesamiento informático avanzado que permite reconstruir imágenes detalladas del interior del organismo.
El funcionamiento del TAC se basa en un tubo de rayos X que gira 360 grados alrededor de la zona corporal a estudiar, emitiendo múltiples haces de radiación para generar una imagen tridimensional del área analizada. Cada tipo de tejido absorbe los rayos X de manera diferente, y los detectores situados frente a la fuente miden la radiación que atraviesa el cuerpo. Posteriormente, un sistema informático convierte estos datos en valores que se representan como imágenes en escala de grises.
Es habitual que se confunda el TAC con la Resonancia Magnética, ya que ambos equipos pueden parecer similares externamente, aunque se trata de pruebas completamente distintas tanto en tecnología como en indicaciones clínicas.
Los equipos de TAC actuales permiten obtener cientos de cortes en cuestión de segundos, generando reconstrucciones tridimensionales de alta calidad y gran definición, como el sistema del que disponemos en Magnetosur.
El TAC es la técnica de referencia para la detección de lesiones de tamaño muy reducido, gracias a su elevada resolución espacial y a la precisión de sus reconstrucciones. Además, se trata de una exploración rápida y totalmente indolora.
En la actualidad, los equipos más avanzados, como el nuestro, incorporan sistemas de reducción de dosis que permiten disminuir la exposición a la radiación hasta en un 70% respecto a equipos antiguos, manteniendo una excelente calidad de imagen.
Un médico especialista en Radiología elabora un informe detallado a partir de las imágenes obtenidas y reconstruidas del TAC realizado sobre la zona anatómica indicada. Tanto el informe como las imágenes estarán disponibles en el portal del paciente en un plazo aproximado de 24 horas tras la realización de la prueba